viernes, 20 de agosto de 2010

Sobre Blas Infante, Telecinco y la vergüenza ajena

Magnífico artículo escrito por Miguel Ángel Jiménez, Secretario General de Juventudes Andalucistas.

Pocas cosas escapaban en esta Andalucía del siglo XXI al maniqueísmo instaurado por los dos grandes partidos centralistas, la bipolarización absolutamente artificial de la sociedad en la que vivimos impregna desde hace mucho tiempo medios de comunicación, cajas de ahorro, instituciones democráticas, poder judicial etc… un bipartidismo voraz, que controlando los diferentes resortes de poder nos presentan una Andalucía azul y roja, o roja y azul, depende esto último, del periódico con el que desayunen, la emisora de radio que sintonicen mientras conducen, o el informativo con el que acostumbren a cenar mientras ven la televisión.

Pocos espacios quedan libres, quedaban libres de la injerencia sectaria de PP y PSOE, pocos y pequeños, tan pequeños que prácticamente constituyen verdaderos oasis en el erial intelectual en el que se ha convertido el panorama político andaluz en los últimos… podríamos aventurar, 15 años de democracia. Prácticamente nada queda a salvo del tan manido y vacío cruce de declaraciones entre estas formaciones políticas, ni siquiera ya, la figura de D. Blas Infante Pérez.

Y es que en estos días infantianos de 2010, podemos observar, como la figura de D. Blas, Padre de la Patria Andaluza viene siendo utilizada en un cruce de declaraciones (hablar de debate es pretender un nivel de decoro en los participantes, inexistente) más propio de un plató de Telecinco, que de los “ínclitos” representantes de la soberanía popular andaluza, el PSOE, de la voz del onubense Mario Jiménez tacha maliciosamente al PP de conmemorar el aniversario de Infante, cara al sol (y razón no le falta, sólo hay contemplar las fotos y ver a los parlamentarios del PP guiñados ante un sol de justicia) cuando ha sido el PSOE quien durante décadas ha celebrado este homenaje “cara al hueco de la escalera”, al lugar donde en las casas, guardamos los productos de la limpieza, el cepillo, el recogedor, aquello que molesta a la vista, el mismo PSOE que es incapaz por cobarde, de celebrar unas elecciones andaluzas separadas de las generales. Decía este Mario Jiménez el día 5 de Julio (125 aniversario del nacimiento de D. Blas Infante) que Blas Infante le susurraba al oído, y se olvida de que D. Blas Infante en pleno siglo XXI no susurra, sino que grita desde las páginas de su obra, a las que no se han asomado jamás los dirigentes socialistas de esta tierra, la misma obra que ellos (PSOE) se han encargado de descatalogar cuando el intento de censura no ha dado sus frutos, por la labor pertinaz y brillante de historiadores como D. Enrique Iniesta. D. Blas grita soberanía para los andaluces y el Señor Mario Jiménez sólo escucha susurros.

Mientras… Javier Arenas luciendo bronceado uva, responde a las acusaciones (homenaje a D. Blas Infante mediante) alegando que los socialistas andaluces están tomando el sol, y suelta paridas varias como “andalucismo constitucional” , sin saber que la única constitución válida para D. Blas fue la Constitución de Antequera de 1883, Constitución sola y exclusivamente Andaluza, y dice profundizar en las bases del andalucismo, ignorante del riesgo que corre en ese ejercicio de investigación, de encontrase tras el mosquetón que dio muerte al andaluz más ilustre; de aquellos barros vienen estos lodos, cuando la segunda de a bordo en la Cámara andaluza, para más señas la Sra. Oña, no sabe distinguir entre la honorabilidad de D. Blas y la canallesca de un fascista malagueño.

Ambos, no mencionan no porque no les interese (que no les interesa) sino porque no conocen, que si bien D. Blas Infante fue el precursor del Nacionalismo en Andalucía, también fue un Regeneracionista convencido. La Andalucía de D. Blas Infante, en la creció, era una Andalucía latifundista, donde dos grandes partidos se enseñoreaban del espacio político existente, con un régimen electoral dibujado por Cánovas del Castillo, en el que la alternancia entre conservadores y liberales, era de obligado cumplimiento, a golpe de cacique y pucherazo: una Andalucía en la que los andaluces no encontraban trabajo y si lo hacían era en unas condiciones precarias y por una mísera limosna, una Andalucía, dónde el Cacique en Sevilla capital tenía por apellido De la Borbolla.

Contra este sistema lucha Infante con su Nacionalismo andaluz embrionario, desde el que pedía soberanía para el Pueblo Andaluz, mientras que con su Regeneracionismo pretendía una renovación de las estructuras políticas democráticas que habían caído en el maniqueísmo y la bipolarización, y para ello exigía : “hombres nuevos para una política nueva”, como ven, nada de lo que defendía D. Blas Infante ofrecen los dos grandes partidos que, primero, abominan de la soberanía; segundo, no pueden decir que Griñan o Arenas, tampoco Valderas sean lo que se dice “hombres nuevos”, ytodo esto sin entrar a comparar la situación económica y social de Andalucía en estos momentos.

El mayor homenaje que pueden ofrecer ambas formaciones políticas (PSOE-PP) a D. Blas Infante Pérez es el silencio y el aplauso, nada más para quién no lo conoce, porque con lo que hacen; ensucian y desecan uno de los pocos oasis a los que acudir a refrescarse en este bochornoso panorama político. Mientras que con lo que dicen; rebajan la figura de Infante a la altura de Lauren Postigo (con todos mis respetos) en su pelea por una herencia que ni siquiera conocen, pero que intuyen que les beneficia.

En un ejercicio que provoca vergüenza ajena, convierten el Hospital de las Cinco Llagas en un plató de Telecinco. y es que para el respeto a las instituciones que presumen y el nivel de confrontación dialéctica que muestran, lo mejor será que vayan pensando en el rey de la telebasura; Jorge Javier Vázquez, como posible Presidente del Parlamento Andaluz, él mejor que nadie, sabe rebajarse en loor del más deprimente de los espectáculos.


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