miércoles, 6 de octubre de 2010

Con la mano en el Corazón

Hoy les pido a todos aquellos que lean este artículo, que se pongan la mano en el corazón. Busquen en él, sin prejuicios, con la mente en blanco; con la independencia que da la intimidad y la soledad. Dibujen mentalmente el relieve de nuestra tierra, Andalucía, y piensen sobre ella, de sus virtudes, de su grandeza, de la magnitud que despliega con solo decir su nombre “Andalucía”; la tienen ya en su mente. Que grande somos, que imaginativos y originales, ya lo decía el eslogan “Andalucía solo hay una”. Pero esta tierra de un tiempo aquí se ha vuelto invisible y me explico. Hemos perdido poder financiero, Cajasur, ya no es una entidad andaluza, es vasca. Tenemos un millón de vecinos en paro, y se ha vuelto solo una cifra. El Río Guadalquivir, ahora dicen que no es cuestión de los andaluces, y el nombre de Andalucía solo suena en el Congreso de los Diputados en boca de los canarios. Invierten menos en infraestructura. Nos pagan la deuda histórica con nuestra propia tierra. Nos insultan por nuestro acento y así, un sin fin de cuestiones nada agradables. ¿Qué le pasa Andalucía, que nos pasa?.

Nuestra tierra está dormida, aletargada, fuera de combate, como si estos temas no fueran con ella. Metida en un perpetuo debate entre PSOE – PP, vacío de contenido, estéril y agrio. Un debate que enfrenta andaluces contra andaluces, por nada, sin nada y para nada.

Busquen en su corazón, con la nitidez de la objetividad, con la claridad con que es capaz de pensar un andaluz y sacar esa rebeldía con la que en otro tiempo este pueblo hizo gala. Como dice nuestro himno, “Andaluces Levantaos....”. Poner blanco sobre negro, gritar a pleno pulmón, que este tierra es más que un granero de votos, un lugar donde cada 4 años se visten de verde y blanco y después....., la nada. Como si se tratase del cuento de Michael Ende, la Historia Interminable.

El nacionalismos andaluz, ese nacionalismo integrador, el que habla del conjunto de los pueblos de España, ese nacionalismo universal, el verdadero, el que predicaba Blas Infante, hoy está tocado de muerte, profanado, pisoteado, contaminado por los partido centralistas en busca y captura de votos. El andalucismo se ha quedado sin voz, solo suena en los pueblos de la manos de más de 600 concejales y 40 alcaldes, pero no suena en la casa de los andaluces, el Parlamento de Andalucía ni en Madrid en el Congreso de los Diputados.

Quien nos defiende? Quien? Si 6 diputados del PNV pueden más que 61 diputados andaluces del PP o del PSOE. Quien alza la voz para que dejen de espoliar esta santa tierra? Quien?

Hay dos frases que me gustaría compartir con todos ustedes y que puede resumir los que pienso, uno es de Enrique Iniesta, historiador y biógrafo de Blas Infante y dice así “ Si Andalucía dijera aquí está Andalucía.....” y otra de Blas Infante. “Mi nacionalismo antes que andaluz es humano....”

Quizás sea un creyente de la utopía de la política, incluso acepto que me digan que soy políticamente incorrecto, que mi formación política está en la UCI, que si cabemos en un taxi, y no se cuantas lindezas de aquellos que cambiaron la utopía por un sillón. Seré fiel a mis ideas e invito a todos los que quieran cambiar esta realidad a coger una caja de lápices y pintar otra realidad, llena de colores; plasmar un nuevo amanecer, llena de oportunidades, con el respeto que nos merecemos, con la originalidad que sólo, los andaluces de conciencia, saben hacer.

Lo intentamos?

Oscar J. Pérez Alba


1 comentario:

  1. ¡Hola Toñi!
    Un artículo muy al corazón.
    A veces es necesario tocar la fibra sensible y nacionalista para levantar al Pueblo.
    ¡¡Suerte!!

    Saludos de J.M. Ojeda.
    ¡¡Viva Andalucia!!

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